#Cerdo: ¿Quién es el juez que se embarró en el chiquero de los Porkys?

Una muestra más de que un juez tiene la capacidad de sorprenderte con la capacidad de cometer un atropello
Diego Cruz, uno de los jóvenes veracruzanos acusados de pederastia al presuntamente abusar sexualmente de Daphne Fernández, cuando era menor de edad, obtuvo un amparo y se salvó de pisar la cárcel.
El “Porky” le debe su libertad al Juez de Distrito Anuar González Hemadi, quien consideró que aunque Cruz “le tocó los senos (a Daphne), le metían sus manos debajo de la falda y le introdujo sus dedos por debajo del calzón y se los introdujo en la vagina” no tenía una mala intención.
¿Es en serio?
Aunque parezca una broma, para González, lo relatado por la joven en 2015, fue sólo un “roce o frotamiento incidental”.
El juez llegó a tan indignante resolución a pesar de que en su currículum presume tener decenas de cursos, incluso en estudios de género, como el de “Equidad de Género y Asuntos Internacionales” del Consejo de la Judicatura Federal o el de “Historia y género”, impartido por la Universidad del Claustro de Sor Juana y el Consejo de la Judicatura Federal o el “Curso Básico de Género”, el cual tomó en el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) o el de Discriminación por Género en las Organizaciones Laborales, impartido también en Inmujeres.
Después del amparo que le otorgó a Diego Cruz, ¿en realidad los cursos le han servido de algo?
Como si no fuera suficiente, en su tesis para titularse como Licenciado en Derecho por la Universidad Cristóbal Colón habló sobre temas referentes a menores, con el trabajo “Actos Perjudiciales: Propuesta para la Regulación del Depósito y Guarda de Menores en el Código de Procedimientos Civiles en Veracruz.
¿Se le habrá olvidado que Daphne era menor de edad cuando ocurrieron los hechos?, da igual, aunque no lo fuera, ¿le hubiera importado?
O parece que simplemente le valió que la reforma del artículo 182 del Código Civil del estado, referente a la pederastia, considera que, aunque no haya relación sexual, si es un menor, el delito existe.
“A quien, con consentimiento o sin él, introduzca por la vía vaginal, anal u oral el órgano sexual o cualquier otra parte del cuerpo distinta al pene o cualquier artefacto en el cuerpo de una persona menor de dieciocho años, se le impondrán de seis a treinta años de prisión y multa de hasta tres mil días de salario.”
“A quien, sin llegar a la cópula o a la introducción vaginal, anal u oral, abuse sexualmente de un menor, agraviando su integridad física o moral, en actos públicos o privados, aprovechándose de la ignorancia, indefensión o extrema necesidad económica o alimentaria, o de su estatus de autoridad respecto de la víctima, se le impondrán de cinco a diez años de prisión y multa de hasta doscientos cincuenta días de salario.”


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